sábado, 16 de julio de 2016



La Tercera Ola.


¿En verdad las guerras pasadas solo fueron por ideales y tierras?



El autor del libro la "Tercera Ola" en su segundo capitulo plantea que cuando el boom de la segunda ola "Industrialización" llego a el siglo XVIII y choco con la primera ola "El sistema agrícola" en las diferentes naciones y regiones se desataron guerras que no solo fueron de la índole de ideales independentistas ni por conquistar tierras, si se puede decir que para conquistar tierras pero no del lado que todos conocemos sino que también se jugo por el terreno de los primitivos (Los de la primera ola) y los civilizados (Los de la segunda ola) que luchaban por quien iba a tener el poder y que sistema se implementaría en esas tierras.

Como ya sabemos muchos en la antigua época, se oponían a la industrialización y a las consecuencias que estas traerían a la mano de obra humana y a el sistema ya implementado con la primera ola. Por lo que podemos ver un ejemplo como el de la "Guerra Civil de los Estado Unidos".
La guerra civil norteamericana no se libró exclusivamente, como muchos creían, por la cuestión moral de la esclavitud ni por cuestiones económicas tan mezquinas como la relativa a los aranceles. Se libró por una cuestión de alcance mucho mayor: ¿Iba a ser gobernado el Nuevo Continente por los granjeros o por los industrializadores, por las fuerzas de la primera ola o por las de la segunda? ¿Iba a ser la futura sociedad americana fundamentalmente agrícola o industrial? Cuando los ejércitos del Norte vencieron, la suerte quedó echada. La industrialización de los Estados Unidos estaba asegurada. A partir de ese momento, en política y en la vida social y cultural, la agricultura fue batiéndose en retirada y comenzó a ganar preponderancia la industria. La primera ola fue perdiendo ímpetu mientras avanzaba, pujante, la segunda. 
En lo que vemos que al final gano la industrialización y se fue propagando por todas las regiones del mundo, hasta invadirla por completa y así empezar la modernización dando paso a lo que hoy conocemos con los avances tecnológicos.
¿Curiosa perspectiva la del autor, verdad?
Personaje de la Semana

Hoy en esta oportunidad hablaremos un poquito sobre la biografia de un escritor famoso, dueño de frases celebres y que al decirlas en voz alta nos hacen pensar en lo que estamos haciendo y si las estamos haciendo bien....

Por eso en esta ocacion hablaremos sobre Alan Watts.....

Biografia de Alan Watts:


Alan Wilson Watts (Chislehurst Kent6 de enero de 1915 – Mt. Tamalpais California16 de noviembre de 1973) fue un filósofobritánico, así como editor, sacerdote anglicano, locutor, decano, escritor, conferenciante y experto en religión. Se le conoce sobre todo por su labor como intérprete y popularizador de las filosofías asiáticas para la audiencia occidental.
Escribió más de veinticinco libros y numerosos artículos sobre temas como la identidad personal, la verdadera naturaleza de larealidad, la elevación de la conciencia y la búsqueda de la felicidad, relacionando su experiencia con el conocimiento científico y con la enseñanza de las religiones y filosofías orientales y occidentales (budismo Zentaoísmocristianismohinduismo, etc.)
Alan Watts fue un conocido autodidacta. Becado por la Universidad de Harvard y la Bollingen Foundation, obtuvo un máster enTeología por el Seminario teológico Sudbury-Western y un doctorado honoris causa por la Universidad de Vermont, en reconocimiento a su contribución al campo de las religiones comparadas.
Frases Celebres de Alan Watts:
“Cuando más tiene una cosa a ser permanente, más tiende a carecer de vida.”
“Para comprender la seguridad no hay que enfrentarse a ella, sino incorporarla a uno mismo.”
“Si un problema puede resolverse, comprenderlo y saber como solucionarlo, son una y la misma cosa.”
 ma cosa."
La etica del hacker 
En el primer apartado Himanen ahonda en la comparación entre la ética hacker con la ética protestante del trabajo y la ética cristiana preprotestante. Esta última considera que el fin de la vida es el goce, mientras que el protestantismo colocó en su lugar al trabajo, siendo la interpretación que ha llevado al capitalismo de nuestros días. Sin embargo, la ética hacker se atreve a contradecirla, poniendo la "pasión" (en el sentido de entretenimiento que apasiona) como primera fuerza motriz.
El segundo apartado comenta como en la época previa a la revolución industrial el trabajo (manual principalmente) era flexible. Se debían conseguir unas metas, pero había flexibilidad horaria para conseguirlas. De hecho, ni siquiera existía una medida concreta del tiempo. Esto se asemeja a la sociedad de la información, donde es necesaria la creatividad, que entra en conflicto con los horarios laborales estrictos (lo que se denomina organización del tiempo de trabajo). El hacker prefiere este modelo, cambiando "el tiempo es dinero" por "mi vida es mi vida".
La tercera ola es una de las consecuencias psicológicas de esto es un cambio de la puntualidad en nuestras vidas. Nos estamos moviendo ahora de una puntualidad genérica a una puntualidad selectiva o situacional. Llegar a tiempo -como nuestros hijos quizá perciben borrosamente- no significa ya lo que significaba antes.
Como hemos visto, la puntualidad no era terriblemente importante durante la civilización de la primera ola, fundamentalmente porque el trabajo agrícola no era altamente interdependiente. Con la llegada de la segunda ola, el retraso de un trabajador podía dislocar inmediata y dramáticamente el trabajo de muchos otros en la fábrica o la oficina. De ahí la enorme presión cultural para asegurar la puntualidad.
En la actualidad, como la tercera ola trae consigo horarios personalizados, en lugar de horarios universales o masificados, las consecuencias de llegar tarde están menos claras. Llegar tarde puede producir contrariedad a un amigo o un compañero de trabajo, pero sus erectos disruptores sobre la producción, aunque potencialmente graves en ciertos puestos, van siendo cada vez menos evidentes. Resulta más difícil - especialmente a los jóvenes - distinguir cuándo es realmente importante la puntualidad y cuándo es exigida por la simple fuerza de la costumbre, la cortesía o el ritual. La puntualidad continúa siendo vital en algunas situaciones; pero, a medida que se extiende el computador y la gente tiene posibilidad de acoplarse a ciclos horarios distintos, disminuye el número de trabajadores cuya eficacia depende de ella.
El resultado es menos presión para que se llegue "a tiempo" y la difusión entre los jóvenes de actitudes más despreocupadas con relación al tiempo. La puntualidad, como la moralidad, se torna situacional.


miércoles, 13 de julio de 2016


La Sociedad de Riesgo y el Estado de Bienestar


La modernidad se entiende como un proceso de innovación que ha devenido autónomo, debe aceptarse que la propia modernidad envejece. La otra cara del envejecimiento de la modernidad industrial es la aparición de la sociedad de riesgo. El concepto describe una fase de la sociedad moderna en la que los riesgos sociales, políticos, ecológicos e industriales creados por el impulso de innovación eluden cada vez más el entorno y las instituciones protectoras de la sociedad industrial.

La Sociedad de Industrial y La Sociedad de Riesgo

La Sociedad Industrial, se percibe y critica a sí misma como sociedad de riesgo. Por un lado sigue tomando decisiones y actuando como la antigua Sociedad Industrial y por otro lado los debates y conflictos que se forman estar superponiendo a las organizaciones de intereses de sistema legal.


La Sociedad de Riesgo, los conflictos entre la distribución de los “males” que produce se superponen a los conflictos sobre la distribución de los “bienes” sociales (renta, empleos, seguridad social), que constituían el conflicto fundamental de la Sociedad Industrial y condujeron a los intentos de solucionarlo en instituciones adecuadas.



El Tiempo




El tiempo es número de movimientos según el antes y el después. El antes determina causalmente el después, y la serie de estas determinaciones, no puede hacerse resurgir, por lo menos en nuestro universo, sino que es irreversible.  Esto lo podemos ver en la Segunda Ley de la Termodinámica que habla de la irreversibilidad del tiempo.

Nuestra concepción del tiempo será la que nos permita movernos y reconocer los acontecimientos y su dirección. El tiempo como estructura de posibilidad es ni más ni menos, el problema de nuestro movimiento hacia el futuro, teniendo a nuestras espaldas un pasado; y tanto si este pasado es considerado un bloque con respecto a nuestra posibilidad de proyectar. El futuro libera al pasado.

 Resultado de imagen para el tiempo

Sartre dice: “El pasado es la totalidad siempre creciente de en-si que nosotros somos”, esto quiere decir si yo cuando quiera extenderme hacia un futuro posible, debo de ser este pasado y no puedo dejar de serlo, las posibilidades de elegir o no el futuro dependerá de los gestos que he hecho y que me han constituido en un punto de partida de mis decisiones posibles.