La Tercera Ola.
¿En verdad las guerras pasadas solo fueron por ideales y tierras?

El autor del libro la "Tercera Ola" en su segundo capitulo plantea que cuando el boom de la segunda ola "Industrialización" llego a el siglo XVIII y choco con la primera ola "El sistema agrícola" en las diferentes naciones y regiones se desataron guerras que no solo fueron de la índole de ideales independentistas ni por conquistar tierras, si se puede decir que para conquistar tierras pero no del lado que todos conocemos sino que también se jugo por el terreno de los primitivos (Los de la primera ola) y los civilizados (Los de la segunda ola) que luchaban por quien iba a tener el poder y que sistema se implementaría en esas tierras.
Como ya sabemos muchos en la antigua época, se oponían a la industrialización y a las consecuencias que estas traerían a la mano de obra humana y a el sistema ya implementado con la primera ola. Por lo que podemos ver un ejemplo como el de la "Guerra Civil de los Estado Unidos".
La guerra civil norteamericana no se libró exclusivamente, como muchos creían, por la cuestión moral de
la esclavitud ni por cuestiones económicas tan mezquinas como la relativa a los aranceles. Se libró por una
cuestión de alcance mucho mayor: ¿Iba a ser gobernado el Nuevo Continente por los granjeros o por los
industrializadores, por las fuerzas de la primera ola o por las de la segunda? ¿Iba a ser la futura sociedad
americana fundamentalmente agrícola o industrial? Cuando los ejércitos del Norte vencieron, la suerte quedó
echada. La industrialización de los Estados Unidos estaba asegurada. A partir de ese momento, en política y
en la vida social y cultural, la agricultura fue batiéndose en retirada y comenzó a ganar preponderancia la
industria. La primera ola fue perdiendo ímpetu mientras avanzaba, pujante, la segunda.
En lo que vemos que al final gano la industrialización y se fue propagando por todas las regiones del mundo, hasta invadirla por completa y así empezar la modernización dando paso a lo que hoy conocemos con los avances tecnológicos.
¿Curiosa perspectiva la del autor, verdad?







